Bitácora de un uruguayo en el primer mundo

Aluminio de potasio y palomas



Nota del editor: la e de este teclado esta rota y fue copiada de google. Las "e" de este texto pueden carecer del tilde o la mayúscula correspondiente.

Todo empezó cuando corrí a un montón de teros pensando que eran palomas. Mi padre siempre cita ese momento como "el día que vio mi vida más cerca de terminar. Tenía cinco. Despues, a los siete, alguien llevó un pollito a la escuela y pasó de mano en mano en una ronda. Lo agarre sin chistar porque todos se habían reído un poco del boludo que había tenido miedo de agarrarlo.

Cuando Amir Hamed nos invitó a usar nuestros miedos como inspiración, la idea vino a mi mente en pocos segundos: un programa de televisión mostrando casos de terapia de exposición a las fobias en vivo. M sufría de Ornitofobia, y sería encerrado con una paloma durante una hora. Una de esas narrativas de botón rojo vs. el millón de dólares.

No podía ser otra la decisión. Mis vínculos se definen según como las personas reaccionan a mi miedo a las palomas, en gran medida. Porque es mi talón de Aquiles infantil. Un ave puede tocar un botón de parálisis, la memoria del momento donde me sentí más indefenso. en efecto, las personas se dividen entre los que vienen a rescatarme y los que no.

en los últimos tres días, tuve tres accidentes que involucraron palomas. el del segundo día podría no ser considerado un accidente, pero lo que importa es mi percepción, porque es mi blog.

Accidente número 1

Las palomas me esperaban ansiosas, cuidando la entrada de la parada del metro de Los Angeles. Heather entró , y yo despues de ella. Preston descubrió que no tenía saldo en su tarjeta en ese momento, y tuvo que salir para acreditar su tarjeta.

-Me están poniendo un poco nervioso las palomas. Voy a bajar y los veo ahí.
-Ok.

Cuando termine de bajar por la escalera mecánica, sentí algo que toco mi cabeza y lo ví aterrizar a un par de metros, cerca de una galletita. Subí la escalera corriendo hacia Heather, y vi su cara de preocupación cuando me acercaba. Todavía no sabía que había pasado, pero mi expresión de shock boquiabierto indicaba que era grave.

-A pidgeon flew through my head!!
-Calm down. It´s ok. Nothing is gonna happen. Put on your coat, it will make you feel protected. Hear, put on my hat.

Las palabras me hacían pensar en la cantidad imaginaria de pequeños piojos aviares que caminaban por mi cabeza cada vez menos. Volví a mí, lentamente, pensando en lo demás que estaba Heather.

Por suerte, nadie entró al baño del restorán donde me lave la cabeza con jabón liquido.

Accidente número 2
Las palomas me esperaban ansiosas, cuidando la entrada de la parada del metro de Los Angeles. esta vez, yo era el que no tenía saldo, y tenía puesto el gorro de Heather desde antes de entrar.

Heather abrió una puerta y me invitó a pasar (estábamos apurados, no podíamos ir a acreditar mi tarjeta). el lugar que tenía que atravesar era literalmente un criadero de palomas. Me detuve por unos segundos, sin saber que hacer.

-Manu, we are gonna be late! Come on.

Respire hondo y pase. ese fue el accidente número 2.

-I think you should consider seeing a specialist -dijo Heather- You could be hypnotised!

Pero no. Mi fobia no afectaba a nadie más que a mí. Hasta ese momento.

Accidente número 3

Decidí caminar por la playa de San Clemente de mañana. Pero antes, acompañe a Heather y a Preston a un cafe donde se iban a sentar a tomar a escribir. Cuando salí con mi cafe de caramelo y mi muffin de zanahoria, dos palomas acechaban.

-My old friends.

Acto seguido, una de ellas voló directamente hacia mí. esta vez estuvo lejos de tocarme, pero fue uno de esos momentos que pagaría por ver en cámara lenta. el cafe voló con la paloma en el espasmo, y cayó sobre la mesa y la mochila de preston. La mujer que estaba atrás rompió en risa, y yo con ella.

Corrí a buscar servilletas,y creo que dije "Shit, Heather is right. I am so sorry". Mi fobia era un problema y no solo para mí, de repente.

-What the hell happened here? -dijo Heather cuando llegó. Dirijiendose obviamente a mí y no a Preston.- Wait, was it a dove? -concluyó despues de unos segundos sin respuesta.

Termine mi cafe rápido porque ese lugar no era mi amigo y me fui a caminar. Heather me abrazó antes de mi partida.

el para que de las cosas

Alita es mi co-equiper en un espectáculo de improvisación llamado Manualita. Su cabeza tiene sobre mí una inteligencia poderosa (probablemente ese sea el motivo por el que es mi persona favorita para jugar, porque solo se trata de conversar durante una hora). Uno de sus viajes esotericos más recurrentes tiene que ver con el para que (con tilde) de las cosas.

Yo lo interpreto como una nueva visión del mundo que nos permite crear sobre nuestra experiencia. Postulando una suposición tan mentirosa como útil de que el destino está escrito, la clave radica en entender por que tuvimos que atravesar ciertas experiencias, descubrir lo que nos regalan. Y digo crear, porque es literalmente un ejercicio de escritura como yo la entiendo: la transformación de la propia vida en otra cosa. el dolor se resignifica como una pequeña o gran pieza de aprendizaje que resulta útil para nuestras vidas. reciclaje puro.

el momento en que Alita me enseñó esto me regaló tambien el ejemplo más ilustrativo. Le conte sobre el día que me robaron el auto, y que antes de descubrir que no estaba, pense en la posibilidad de que no estuviera ahí.

-Manuel Botana necesita confiar en su intuición. -concluyó Alita al segundo.

No se si eso me pasó para entender que necesitaba más seguridad. Pero no es lo que importa. Lo que importa es lo que uno es capaz de crear para hacer que todo lo que se vive valga la pena. Creo que tengo un poco más de seguridad desde ese día.

Cuando pasa algo como de las palomas, tres días seguidos, Alita habita mi cerebro y la dejo pensar una conclusión hasta que llega a una que me gusta. Porque de verdad, el objetivo de enfrentar mis miedos parece  más util para mi vida que dejar de cruzar a la vereda de en frente cuando veo a una paloma.

Por algo decía Del Close que había que quemar las dos primeras ideas.

Incorporaciones al cuerpo: el potasio de magnesio

Como los siguientes párrafos de este texto podían sentirse como una publicidad de un desodorante, decidí escribirlos como unA.

INT. BAÑO De CARLOS - DIA

CARLOS (35) sale de la ducha y se pone un desodorante en aerosol. Grita de la irritación que siente en sus axilas.

eXT. LIVING - NOCHe

Carlos llega del trabajo y se encuentra con CARLA (35), su mujer.

CARLA - ¿Cómo estuvo tu día?
CARLOS - Muy mal. ¡¡¡¡¡Me duelen las axilas!!!!!!!
CARLA - eso es porque todavía no probaste el desodorante (mira a cámara y el desodorante aparece en su mano) de ALUMINIO De POTASIO!!!!. Hecho de forma orgánica, porque es solamente sal! Recomendado para pacientes con cancer de piel y niños. Además, dura un año!
CARLOS - ¿Niños?

Carlos se pone el desodorante.

INT. BAILe - NOCHe

Porque orgánico no quiere decir feminista, todas las chichis quieren bailar con Carlos porque se puso el desodorante de aluminio de potasio. Suena una canción que solo repite potasio de magnesio, cantada preferentemente por Oggi Junco. Carlos muestra sus axilas a la cámara y sonríe.

FIN

espero que esta publicidad los haga correr a hacer algo bueno por sus axilas. Mi vida es mejor desde que uso aluminio de potasio, y suena mucho mejor que cualquier otro desodorante. Como dura un año, decidí comprar dos y prometerme que iba a comprar mi siguiente desodorante en Chicago, cuando vuelva para hacer el conservatorio de Second City.

Solo porque me pareció divertido que mi pacto involucrara desodorante. Así que desde San Clemente, en mis shakespereanas vacaciones dentro de las vacaciones, le digo hasta luego a estados Unidos y le concedo la responsabilidad de la higiene de mis axilas para siempre. es que para volver hay que dejar algo pendiente, por simple que sea.


















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